No hay tierra mala

Museo de la huerta Murcia

No hay tierra mala
son malvados los hombres,
que lo que da la tierra
es verde, y luego florece,
que siembras zarzos,
y las hojiquias, y frutos crecen.
Es el hombre, él que no es gueno,
 en to lugar, son lo mesmo
No, no hay na malo 
en nuestro roalico,
la tierra es fértil
con árboles gruesos  
 y gotean miel, sus troncos añejos,
anidados a él, los pájaros cucos, 
como en un cuento,
con sus cantos libres, 
a campo abierto,
con su floresta recia
de violetas y alerises
paseando por el tiempo.
¡Qué no, desiguro que no!
que agora y siempre
 t'uico lo que da la tierra, es gueno,
que reviraos son los hombres, 
con su idioteria,
aquí y allá, en to roalico,
sin mandamiento. 
Que p`arriba  o  p`abajo, 
no hay hombre gueno...
Sí, ya sé, que no tos son lo mesmo,
pero algunos, grillaos están,
 y como los árboles, empinaos van
y el fruto borde nos quien dar
con apariencia de mariposas
los pajarracos viejos.
Que no... defijo que no,
que en la tierra no hay na malo,
to en la tierra es mu gueno y bonico
que es el hombre el que zangonea
allí, y aquí mismico.
Asique, me voy anca mi tierra, 
y yo, tú y él
cuidemos nuestro roalico.
Que en la tierra, 
to es mu gueno y rebonico.

Carmen Silza

Micro y Poema-Amuleto-Juventud y eclosión

Queridos amigos, de nuevo el bloc no me actualiza las entradas, se ha quedado estancado en la penúltima, por este motivo no veis lo último que edito.
Espero que se solucione pronto.
Gracias por vuestra lectura y compañía.

Feliz día.

Óleo de Carmen Silza


Micro y Poema-Amuleto-Juventud y Eclosión

Alguna vez he comentado que, cuando empecé la andadura por este mundo poético, primero lo hice con un pincel y un lienzo. Algunos oleos tengo por ahí, bellos para mi, pues en ellos puse mi pasión y Amor. Tengo uno siempre al alcance de mi vista, son unos agaponis en situación amorosa. Este lienzo es como si fuera mi amuleto. Con el paso de los años, contra vientos y mareas y, como no, también alegrías, todavía estamos juntos.


Carmen Silza


 Derrames de pasión,
 flechado va un te quiero,
de astros por el cielo,
juventud y eclosión.
En el olvido del eterno presente,
condenadas las hojas, desvanecidas...
para abrazar nuevos requiebros,
 sostener las llamas que anidan,
envueltas en lunas, y el beso de Eros
De piel un papiro de cuero,
donde despiertan leyendas dormidas
en las sábanas teñidas, 
  con las mieles de sus esmeros.
Paradisiaca explosión
en la piel de un verso
 en la natura que atina
 que al mirarse avivan
y en el huir del tiempo
regresa, y penetra el deseo.

Carmen Silza


Micro y Poema- Dominio y Liberto-Así lleváis mi tierra como nube de invierno

Imagen de google

Dominio y Liberto

Dos amigos, uno habla demasiado y el otro lo justo, pero los dos se soportan. No pueden pasar el uno sin el otro. Empezaron su amistad en el colegio y hasta el momento la conservan. Se dice que hay que ser tolerantes con los demás, y ellos, ya han demostrado que lo son. Un día le pregunta Dominio a Liberto. 
-¿Oye, por qué no  vamos este fin de semana a la playa, a discrepar con las olas?...y contesta Liberto con  cariño 
-¿Paraqué?... si contigo ya discrepo, eres como la marea del mar, no paras colega...y le responde dominio.
-¡ja ja,  hermano!  ¿Qué harías tú sin mí y yo sin ti ?

Imagen de google

Mandatarios, Estrategas
 ¡Qué bien vivís...
Como os divertís!

Así lleváis mi tierra,
 como nube de invierno

Como una rama tierna
doblegada por el viento,
así lleváis mi tierra
sacudida por el fiero.
Usurpadores de moradas, 
de jornales, de alimentos,
manipuladores en la sombra
vampiros del sosiego.

Mandatarios, todos 
con el mismo atuendo,
 interesados solo, 
por su fuero.
Sin importarles el pueblo,
ni la elemental lección,
llevada a su terreno,
pateada en nuestro hermoso suelo.

Estrategas, ¡Cambien ya
  las reglas de su juego!
y déjenle a los niños,
¡Únicos mártires! 
 su patio de recreo,
y cambien en su teatro
el pésimo escenario
de su arrogante vapuleo. 

Así lleváis mi tierra
como nube de invierno
como un iceberg el alma
 un crucero sin calma, 
infestados, con la peor infección,
 hacia las llamas del averno.
Y vosotros por los paraísos
acorazando el pellejo

Carmen Silza

Factoría Poética